Identity is the crisis can't you see? When you look in the mirror do you see yourself. When you see yourself does it make you scream. When you look in the mirror do you smash it quick.
jueves, 4 de noviembre de 2010
miércoles, 3 de noviembre de 2010
Desperation.
martes, 22 de junio de 2010
Vanity

Cada día cambiamos, cada día morimos, y sin embargo nos creemos eternos. Nadie puede evitar hacerse viejo, por mucho que hayan tratamientos de belleza y cirugía que remedien parcialmente ese aspecto flácido y desgastado. Nada se puede hacer contra los estragos de un tiempo que frenéticamente se va apoderando de ese cuerpo. Ese cuerpo que era objeto de miradas de asombro y con el que con un solo movimiento involuntario de muñeca podias traer a los locos a tu puerta, así de fácil. Ni lo intentes ahora. Esos labios nuevos y tu piel estirada hasta el cogote no pueden esconder todo lo que has vivido y lo único que has conseguido es que te miren descaradamente y apuesten por si eres un travestido o sólo alguien con una grave hinchazón en la cara. De todos modos, habiendo conseguido o no ese aspecto juvenil, tu corazón, roto, quizás, demasiadas veces, late cada vez mas débil, con dificultad para bombear esa sangre aguada al cerebro, y tu vejiga te obliga a ir al baño constantemente. Es duro admitirlo.
Tardarás en entender por qué te ocurre esto a ti, !!a ti!! ya que creias que la vejez, la muerte era algo por la que sólo los demás pasaban. Que podrias llegar a ser joven para siempre, con el brillo que los niños tienen cuando descubren nuevas fragancias o texturas y la pasion reflejados en los ojos, para siempre. Igual tambien te habias tragado demasiadas peliculas de vampiros que te regalan la vida eterna y otras historietas de ciencia ficción. Es bonito creer en ello pero, vamos admítelo, es una absurdidez.
Es inevitable pensar en ello y asustarse, y cuando nos asustamos podemos hacer dos cosas: aceptar el porvenir o crear un estado de embriaguez o shock para bloquear esa triste realidad. De un modo u otro, seguiremos con lo mismo que estabamos haciendo hace 5 minutos o durante toda nuestra vida, y, en raras ocasiones, elegiremos cambiar nuestra aburrida existencia condicionada por los minutos, las horas, los anos, y tambien los espejos.
Algun día padeceremos, desapareceremos, pero nunca, o sólo hasta el último suspiro, admitiremos como fracasados que nuestra hora ha llegado.
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