
Los ojos se le salían de la órbita porque ya no querían ver más. Sus fosas nasales inspiraban y expiraban casi al mismo tiempo, sus oídos emitían un pitido agudo e insoportable.Su cara sangraba y se llenaba de arrugas de dolor: parecía haber envejecido en tansolo un minuto. El frío que recorría su cuerpo le erizaba el vello y el sudor se mezclaba con la espuma amarilla que su boca derramaba.Todo su cuerpo se convulsionaba frenéticamente y sus brazos se retorcían alrededor de la garganta a la vez que los dedos de ambas manos se entrelazaban unos con otros de una forma prácticamente imposible. Sus piernas intentaban seguir el mismo ejemplo.Su cuerpo se había vuelto contra ella.
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